“El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.

Bertolt Brecht



jueves, 31 de marzo de 2011

Actualidad argentina

El momento histórico actual en el que vivimos los argentinos es un momento de grandes cambios y creo que si todos deseamos un cambio positivo y duradero para nuestro pueblo, tenemos que estar a la altura de las circunstancias. Es muy fácil criticar desde la comodidad de nuestro hogar las decisiones de nuestros representantes, sean acertadas o no, sin tomar conciencia de que están allí como consecuencia de nuestra participación en elecciones libres. Tenemos gran parte de responsabilidad en esas decisiones. Sin embargo, por un lado, no queremos saber nada con la política y, por el otro, la política tiene incidencias directas en nuestra vida cotidiana tales como en la inflación, los salarios, la salud, la educación, la justicia. Este blog tiene el anhelo de conectar la política con nuestra vida de todos los días. El verdadero soberano somos todos nosotros en su conjunto: el pueblo. De ahí su nombre. En cuanto al “despertando” sólo hace alusión a la toma de conciencia de que al poder lo construimos entre todos pero raramente somos concientes de ello. Para construir un país distinto, tenemos que despertar del largo sueño en el que nos han sumergido las dictaduras, primero, con el exterminio sistemático de los mejores intelectuales y dirigentes, y la década de los noventa, después, neoliberal, corrupta y de un vaciamiento cultural a cargo de los grandes medios, que en un futuro no muy lejano, sospecho, se llamará “la otra década infame”. Estos dos sucesos históricos han provocado un vaciamiento de ideas y de debates respecto de nuestra sociedad generando censura, represión, miedo y silencio, el primero, y estupidización, individualismo, y censura solapada, el segundo, ya que la libertad de expresión sólo existe en la medida que hay pluralidad de voces y no un monopolio de ideas. El entretenimiento ha sido la base sobre la cual se asentó el vaciamiento cultural que hoy en día, por suerte, está en retroceso. Nuestros gobernantes noventistas para poder llevar a cabo las aberraciones políticas que han dejado al país como en 2001 (privatizaciones mal hechas, corralito, reducción de salarios y jubilaciones, sobornos, atentados y asesinatos impunes en democracia de periodistas y militantes) han recurrido a la vieja fórmula que nos han legado los antiguos romanos: "pan (convertibilidad y consumismo) y circo (entretenimiento)". También han seguido fielmente el lema maquiavélico: "divide y reinarás". Por eso es el momento de comprender que si no nos unimos para construir un país distinto, jamás vamos a poder mejorar nuestra situación individual. El aporte lo podemos hacer de varias maneras y desde nuestro pequeño espacio. Informarse desde un punto de vista crítico es una de ellas. Este blog pretende humildemente contribuir a esta grande y noble tarea.
Desde ya muchas gracias a todos por acercarse a este sitio y los aliento fervientemente a dejar sus comentarios y críticas porque, gracias a ello, vamos a poder mejorar entre todos la información que aparezca en este espacio.

La gran pregunta: ¿Qué es la política?

Un poco de etimología: la palabra “política” viene del griego antiguo y significa básicamente “lo que incumbe a la pólis” que, si intentamos una definición de diccionario, podríamos decir que es “el arte de administrar una pólis”. ¿Qué es una pólis? La pólis fue una forma de organización de un Estado allá por el siglo V a.C. La palabra "pólis" muchas veces se traduce como ciudad-Estado. En la Grecia clásica del siglo V a.C. las poblaciones no era muy numerosas y los territorios se dividían en ciudades que por su tamaño eran mayores a las que nosotros conocemos. Quizás su tamaño podría corresponder casi al de una provincia pequeña en extensión tal como Tucumán o Tierra del Fuego, por ejemplo. Esas ciudades o póleis eran independientes una de otras y cada una contaba con sus propios gobernantes, sus propios recursos e incluso su propio idioma y costumbres. En este sentido se comportaban como Estados independientes. De ahí su denominación de ciudades-Estados. Recordemos lo que nos han enseñado en la escuela: un Estado está compuesto básicamente por un territorio y una población numerosa de personas con una lengua en común y lo más importante es que está jurídicamente organizado, esto es, la convivencia y la administración de los recursos económicos y humanos están regidos por leyes. El concepto de ley aquí es fundamental. Pensemos que sin leyes ninguna sociedad puede convivir en paz o administrar sus recursos y destinarlos de forma adecuada para el crecimiento del país. Lo primero que se establece al fundar un país es una constitución. La constitución es la primera ley fundamental que incluye en sí misma todas las leyes. Los distintos códigos son las interpretaciones que se derivan de ésta: penal, civil, comercial, laboral etc. 
Con todo lo dicho, ya estamos en condiciones de dar una definición más amplia de lo que es la política: la política es el arte de administrar un Estado a través de las leyes de su Constitución. La administración incluye la certera utilización de sus recursos económicos y humanos con el fin de promover su desarrollo y con el fin de solventar los gastos de la salud y la educación de sus habitantes, creación de nuevas leyes para solucionar los problemas actuales, establecer relaciones comerciales y generar tratados con otros Estados, impartir justicia a través de la interpretación de las leyes, entre otras cosas, y fundamentalmente, como decía Aristóteles en su Política, lograr el bienestar y la felicidad de todos sus habitantes. Un país en el que sus habitantes estan satisfechos es un país bien administrado.